De cine.

sábado, agosto 20, 2005

Mar Adentro, 2004 (Alejandro Amenábar)

Amenábar va por un peligroso y delicado camino de aciertos. Una carrera de certezas cinematográficas que desde Tesis (1996) a Mar Adentro (pasando por Abre los ojos en 1997) solo hablan de su talento y sensibilidad. Delicado camino digo, porque con Los Otros (2001) las "conseciones" para ganar taquilla estuvieron apunto de dejarlo en Hollywwod haciendo películas con Antonio Banderas (no es para tanto, pero para que se entienda) pero esa cuidada foto tapada de cortinas, las sutilezas de dirección y Kidman lo salvaron de un Sexto Sentido II.
Amenabar (nacido en Chile, y nada más que eso) entrega una cinta llena de su sensibilidad. Con una fotografía nada excepcional, pero precisa.


Javier Bardem consigue una interpretación extraordinaria, encarna a Ramón San Pedro. El poeta necesitado de muerte que se ríe y se deja amar por todos los que entran a su pieza, entre los cuales se incluyen inevitablemente Amenabar y el espectador. Risueño y sin ganas vivir ni un segundo más, postrado en su cama reclama su "derecho a morir en paz", en una gran poesía de canto a la vida.

Sitio Oficial http://www.theseainside.com/

jueves, agosto 11, 2005

Dogville, 2003 (Lars Von Trier)

Otra aventura de Von Trier, otra apuesta de Kidman, otro filme de culto post Dogme 95.
Caprichos cinematográficos hay miles, pero experimentos que valgan la pena, que trasciendan y que importen como obra, más allá del solo hecho anegdótico de utilizar o dejar de utilizar recursos forzados, de esos... hay muy pocos.
De los muy pocos, al menos 4 pertenecen a este danés. La primera Breaking the Waves (1996), después su mayor idiotez, la genial Idioterne (1998), dos años más tarde una sufrida y oscura Dancer in the Dark, y ahora Dogville.

Von Trier toma una tiza y literalmente raya su película, dibuja calles, casas un perro hechado, malos "buenos" y hace sufrir a Grace Margaret Mulligan (Nicole Kidman) y a mi, por más de dos horas... hasta que le da un excelente consejo (con la voz de James Caan) y todo arde.
Como Kubrick plantea el cambio de victimario a víctima de su 6544321, Von Trier lo invierte y su heroina (que con distinto rostro y distintas excusas ha hecho sufrir en casi toda su filmografía) saca los colmillos en los últimos 10 minutos de cinta para destruirlo todo. Es un momento satánicamente exquisito, por fin... por fin Von Trier permite la venganza.
Otra vez una mujer procer, una antiheroina con vocación de mártir, movida por el amor y el odio (a un hijo a un novio, a un no-novio, a un pueblo) siempre la intransigencia, siempre la genialidad de los guiones y la dirección de Von Trier... pero ahora con venganza.

Cuando terminaba de ver una película de Von Trier parecía que no importaba nada más que la idea, los actores y el guión, bueno ahora ni siquiera importa la locación: no existe. Lo que realmente existe es una Kidman más comprometida que nunca, a una Nicole Kidman que junto con el rodaje de Eyes Wide Shut y su separación de Cruise a tomado las mejores desiciones de su vida, actuar para Amenabar (Los Otros, 2001) interpretar a Virginia Woolf en las horas de Stephen Daldry el 2002 y no perder su reconocido glamour (aunque un villano se la esté cojiendo en una escena con 5 testigos que no ven, pero que están ahí mismo, mientras se está rodando la escena).
Recomendable para cualquier día a las 2 de la mañana sin sueño.

Sito Oficial http://www.golem.es/dogville/