De cine.

domingo, abril 22, 2007

300, 2006 (Zack Snyder)

Sentarse frente a una pelicula como 300, y esperar no escuchar cientos de veces palaras como gloria, honor, rey, libertad o frases del tipo "dar la vida", "luchar por la libertad " y todo tipo de definiciones de la guerra, la muerte y el honor es de una ingenuidad ridícula. Bueno, de esa misma ingenuidad pequé ayer cuando fui a ver 300. Y aunque siempre me han dado un bostezo terrible las cintas épicas, con miles de extras y sacrificios en post de la libertad de hombres nobles, que aunque pocos, son valientes, que aunque pobres son felices, y que aunque bélicos, aman la paz por sobre todas las cosas, esta vez vez no pude resistir la tentación de su propuesta visual. Y claro, la estética es impresionante, y no digo fotografía, porque en estos casos el lente hace mucho menos de lo que puede la post producción (las escenas fueron grabadas todas sobre fondos azules). La paleta de colores y la composición es una reproducción fiel al comic de Frank Miller, que XXX lo toma como storyboard, logrando una pelicula de una riqueza visual incuestionable.

A ratos es una susesión de frescos, de oleos, fotogramas increibles oníricos que narran la épica de Leonidas, este griego testarudo, sabio, noble y fornido, y que para aumentar un poco el público en la sala, tambien es un amante perfecto, a diferencia de la historieta original de Miller, donde la reina no figura en ninguna viñeta.

No vale hablar de actuaciones, la imagen supera la interpretacion indivvidual, inluso en eso momentos de arengas libertarias con primeros planos, el heroe o el villano siempre se ve sobrepasado por las magnas bandas sonoras y el entorno visual. Tampoco se puede decir mucho de la narrativa de estos filmes, porque su desarrollo, flashback más, flashback menos, es siempre impecablemente ariostotélica (incio , desarrollo y final), con puntos de giro muy marcados, siempre se declara un amor incorrompible en el comienzo, intercambio de talismanes incluido, avanza un poco el rollo y uno de los mas valientes y guapos de los guerreros muere en mitad de una batalla. Otro poco más de metraje y aparece el soplón, etc. De psicología de los personajes ni hablar, como buen melodrama el bueno, el malo, la princesa, el traidor. De un aburrimiento terrible, porque el malvado, rico, poderoso y abusador, es cada vez más malvado, rico, poderoso y abusador, y el héroe entre mas habatido este es cada vez más honorable, fuerte y sabio, aunque este en el suelo molido y al borde de la derrota... pero bueno, no son esas las historias que siempre han tenido éxito, desde la biblia, hasta Matrix?

La música un acierto, ensalsando la guerra y los paisajes de forma soberbia, pero como siemrpe ocurre con estas cintas, no deja mucho espacio a la sensibilidad de la audiencia, si consideramos un espectaculo visual que no da respiro y un trabajo de sonido abrumador, solo queda sorprenderse o al menos saltar del asiento un par de veces. Que bien le haría a estas películas detalles màs honestos y pequeños, un par de notas sensibles, una fotografia más minimalista (en su fondo, no en su estetica) .. aunque sea solo una escena, para acordarnos que existe un director detrás de todo esto y no un ejercito tan grande como el persa resolviendo tecnicamente cada fotograma.

De todos modos recomendable para ir con un par de amigos antes de la pichanga del domingo o la familia en pleno.

PD: Es muy probable que te den ganas de verla más de una vez.

http://300themovie.warnerbros.com/

miércoles, febrero 15, 2006

Crimen Fepreto, 2004 (Alex de la Iglesia)

Alex de la Iglesia es genial, no es un genio pero es genial.Desde su archi valorada El Día de la Bestia (1995) o incluso desde Mirindas Asesinas (1991) ha mostrado que lo bizarro puede ser más que un género de culto para nerds, que el terror sirve también para reírse, que la comedia es una excelente herramienta para tocar temas serios y por sobre todo que se pueden hacer grandes películas teniendo la cabeza de un neurasténico.
Crímen Ferpecto reafirma a su director en el sitial que se ha ganado en el cine español y le da un nuevo impulso para seguir en su impecable carrera, ¡¡ larga vida a Alex de la Iglesia !!
Aunque los elementos en juego son siempre los mismos, nunca se está seguro de lo que se puede encontrar en una nueva película de De la Iglesia. Nuevamente están presentes el humor negro (que ya parece blanco), el juego de lo real/irreal y un universo de personajes tan dementes y extraños como su director. Todo urdido con gran creatividad y gusto.
Pero las películas de Alex De la Iglesia, no son sólo payasadas y sangre, es mucho… bastante más que eso, también hay contenido, crítica y denuncia, esta vez en contra del consumismo, del culto a la belleza y la consecuente imposibilidad de ser feliz en un mundo normado por estas dos máximas y patrocinado por los centros comerciales y la publicidad. No solo el mundo externo, si no la paranoia interna que nos exige ser seres perfectos, no solo para nosotros mismo, sino también para los demás y no podemos ser felices siendo perfectos ni viceversa. Ese es el planteamiento y está expuesto muy bien: con humor, con miedo, con excelente música, con mujeres bellas y otras no tanto… es decir como la vida, como la vida ferpecta que todos tenemos.

PD: Notable la escena de la niña en la mesa.

Sito oficial: http://www.clubcultura.com/clubcine/clubcineastas/delaiglesia/ferpecto_index.htm
Visita también: http://www.clubcultura.com/clubcine/clubcineastas/delaiglesia/home.htm

viernes, febrero 03, 2006

La Caida (Der Untergang), 2004 (Oliver Hirschbiegel)

La figura de Hitler en la pantalla ha sido asociada por décadas a distintos clichés, (que no por repetidos dejan de ser ciertos) como paradigma de la maldad humana, como ícono de culto y odio para documentalistas, como objeto de psicoanálisis o como el histérico y espigado dictador satirizado mil veces por su retórica mañosa. Pero pocas veces hemos visto sus arrugas, sus canas, su caminar encorvado, su parkinson, su Eva, su Goebels, su bunker, su caída.

Der Untergang, no es otro relato de la maldad del nacional socialismo alemán, no es otra acusación de sus crímenes, ni siquiera tiene que ver con su antisemitismo y el genocidio, más bien tiene que ver con el suicidio Nazi, en las manos de su führer.

En La Caída, el director alemán Oliver Hirschbiegel deja ver un país infestado de desconsuelo y esquizofrenia, casi sin salir de una locación. Hay muy pocas secuencias de guerra y exteriores ya que gran parte de la cinta transcurre dentro de un bunker, lo que deja en al piel una sensación de claustrofobia agobiante. Son 156 minutos metidos en un par de cuartos y pasillos junto a Hitler y sus inexpresivos colaboradores y esclavos.

Las juergas del ejército alemán horas antes de la invasión norteamericana, la demencia de sus mujeres, la fidelidad del alto mando y la traición del alto mando, el dolor de Hitler y sobre todo las caras de sus subalternos es estremecedora, son maniquís, seres inertes, sin vida bajo las ordenes religiosas de un Adolfo Hitler perdido entre sus enfermedades, su derrota y el fin del sueño ario.

Sitio oficial: http://129.142.12.139/deruntergang/

lunes, enero 23, 2006

Promedio Rojo, 2004 (Nicolás Lopez)

Nicolás Lopez tiene que estar muy feliz. Viajó a España, Alex de la Iglesia lo tomó del cuello para una foto, consiguió seducir a Santiago Segura, a Ibermedia y a otros en la madre patria, filmó su opera prima, llegó a las salas y por algunas semana todos (o muchos) hablaron de él. Ahora de película... muy poco. Muy poco guión, muy pocas ideas (de verdad), muy poca actuación (Fernando Farías notable), muy poco montaje (de verdad). Pero la película cumple con su público, con sus incondicionales: una tribu adolescente, lo suficientemente informada como para entender todos sus guiños, una audiencia de lo más freak, high school y santiaguina.
Lopez le puso mucho... muchas citas, mucho Zalfatelandia, muchos FX, mucha reivindicación de freakies, mucho comic, muchos personajes de melodrama, mucho de florofilia y auto homenajes, mucho gringerío y mucho, mucho cariño (que bueno).
Creo que para que un director comience a tributar sus propias obsesiones tan deliberadamente o si quiere invitar a "ídolos y amigos personales"al plató (esas cosas que tanto gustan de Tarantino, Allen y De la Iglesia) hay que cumplir con al menos una de tres condiciones: ser un genio, haber inventado “algo” o tener una carrera que lo avale. De lo contrario, la pretensión se deja ver desde los créditos iniciales, hasta la autoría del DVD.
Lo que si es indudable es que Lopez es un ejemplo de gestión, de alucinación por el cine, de pasión, de buenos amigos y de hacer las cosas ¡ ahora ya!. Nicolás podría perfectamente sentar en una sala a muchos cieneastas chilenos que lo aventajan por años, estudios y talento, y explicarles con tiza en mano, como se produce y marketea una película. Claro que después tendría que cambiar el pizarrón por el pupitre, bajar del olimpo al que se autoexilió cuando chiquillo y aprender a hacer películas.
Promedio Rojo no debiera recibir ni un premio, pero si todos los aplausos del respetable.

Sitio Oficial http://www.promediorojo.com

lunes, enero 02, 2006

Cuando las luces se encienden, 2005 (Mario Benavente)

Primer trabajo oficial en la carrera de Benavente.

sábado, agosto 20, 2005

Mar Adentro, 2004 (Alejandro Amenábar)

Amenábar va por un peligroso y delicado camino de aciertos. Una carrera de certezas cinematográficas que desde Tesis (1996) a Mar Adentro (pasando por Abre los ojos en 1997) solo hablan de su talento y sensibilidad. Delicado camino digo, porque con Los Otros (2001) las "conseciones" para ganar taquilla estuvieron apunto de dejarlo en Hollywwod haciendo películas con Antonio Banderas (no es para tanto, pero para que se entienda) pero esa cuidada foto tapada de cortinas, las sutilezas de dirección y Kidman lo salvaron de un Sexto Sentido II.
Amenabar (nacido en Chile, y nada más que eso) entrega una cinta llena de su sensibilidad. Con una fotografía nada excepcional, pero precisa.


Javier Bardem consigue una interpretación extraordinaria, encarna a Ramón San Pedro. El poeta necesitado de muerte que se ríe y se deja amar por todos los que entran a su pieza, entre los cuales se incluyen inevitablemente Amenabar y el espectador. Risueño y sin ganas vivir ni un segundo más, postrado en su cama reclama su "derecho a morir en paz", en una gran poesía de canto a la vida.

Sitio Oficial http://www.theseainside.com/

jueves, agosto 11, 2005

Dogville, 2003 (Lars Von Trier)

Otra aventura de Von Trier, otra apuesta de Kidman, otro filme de culto post Dogme 95.
Caprichos cinematográficos hay miles, pero experimentos que valgan la pena, que trasciendan y que importen como obra, más allá del solo hecho anegdótico de utilizar o dejar de utilizar recursos forzados, de esos... hay muy pocos.
De los muy pocos, al menos 4 pertenecen a este danés. La primera Breaking the Waves (1996), después su mayor idiotez, la genial Idioterne (1998), dos años más tarde una sufrida y oscura Dancer in the Dark, y ahora Dogville.

Von Trier toma una tiza y literalmente raya su película, dibuja calles, casas un perro hechado, malos "buenos" y hace sufrir a Grace Margaret Mulligan (Nicole Kidman) y a mi, por más de dos horas... hasta que le da un excelente consejo (con la voz de James Caan) y todo arde.
Como Kubrick plantea el cambio de victimario a víctima de su 6544321, Von Trier lo invierte y su heroina (que con distinto rostro y distintas excusas ha hecho sufrir en casi toda su filmografía) saca los colmillos en los últimos 10 minutos de cinta para destruirlo todo. Es un momento satánicamente exquisito, por fin... por fin Von Trier permite la venganza.
Otra vez una mujer procer, una antiheroina con vocación de mártir, movida por el amor y el odio (a un hijo a un novio, a un no-novio, a un pueblo) siempre la intransigencia, siempre la genialidad de los guiones y la dirección de Von Trier... pero ahora con venganza.

Cuando terminaba de ver una película de Von Trier parecía que no importaba nada más que la idea, los actores y el guión, bueno ahora ni siquiera importa la locación: no existe. Lo que realmente existe es una Kidman más comprometida que nunca, a una Nicole Kidman que junto con el rodaje de Eyes Wide Shut y su separación de Cruise a tomado las mejores desiciones de su vida, actuar para Amenabar (Los Otros, 2001) interpretar a Virginia Woolf en las horas de Stephen Daldry el 2002 y no perder su reconocido glamour (aunque un villano se la esté cojiendo en una escena con 5 testigos que no ven, pero que están ahí mismo, mientras se está rodando la escena).
Recomendable para cualquier día a las 2 de la mañana sin sueño.

Sito Oficial http://www.golem.es/dogville/